Pues aquí lo tienes

Pues aquí lo tienes, después de tanto sacrificio. Espero que lo disfrutes tanto como yo lo rechazo. Pero una promesa es una promesa, y, con esto, doy la mía por cumplida. Espero que a partir de ahora aprendas a convivir con mis decisiones, porque yo sigo teniendo todavía más claro mi camino.  No me importaSigue leyendo “Pues aquí lo tienes”

Nos sobran los motivos

Nos sobran los motivos para apretar el botón, pero seguimos sumidos en nuestra burbuja. Consumiendo sin interés lo que nos dan servido. Preocupándonos por servirnos lo que no tiene interés. Cada vez todo más accesible. Cada vez todo más masticado. Ni siquiera nos paramos a preguntarnos nada. Supongo que lo fácil nos llama con másSigue leyendo “Nos sobran los motivos”

Seguiré disfrutando de la vida

Seguiré disfrutando de la vida porque, por suerte, la vida sigue. Supongo que va en mi condición de optimista empedernido. Puestos a gastar mis fuerzas en algo, mejor que merezca la pena. Se nos escapan los días y muchas veces no somos capaces de comprender qué es lo que hemos hecho con ellos. Nunca más.Sigue leyendo “Seguiré disfrutando de la vida”

Algún día, será mi mujer

Algún día, será mi mujer. Yo no pienso ser su hombre, que estas cosas me ponen del nervio. Tanto posesivo y tanta leche. Tendemos a materializar las cosas más puras. Qué pérdida de tiempo. Lo que habría que hacer es dejar que las pocas cosas bellas que nos quedan en este mundo puedan ser libres.Sigue leyendo “Algún día, será mi mujer”

Tengo que seguir intentándolo

Tengo que seguir intentándolo como si la vida me fuese en ello. No me puedo permitir dejar pasar esta oportunidad.  Su corazón, sus ojos.  El alma más pura que jamás he conocido. No creo que tenga muchas opciones, pero no pienso dejar esa pregunta sin respuesta.  Su sonrisa, su bondad.  Tantas las cosas que meSigue leyendo “Tengo que seguir intentándolo”

Algún día aprenderemos

Algún día aprenderemos, pero ese día no será hoy. Roto por dentro y por fuera.  Roto por dentro por la incapacidad de gestionar la frustración. Por tener que reconocer que el error era demasiado evidente para todos, menos para mí. Por el nervio que recorre mi sangre. Por la falta de cálculo. Por tener queSigue leyendo “Algún día aprenderemos”